En México, la relación entre las personas y sus animales de compañía está cambiando de forma acelerada. Cada vez es más común hablar de “familias multiespecie”, un concepto que refleja cómo perros y gatos han pasado de ser mascotas a ocupar un lugar central dentro del hogar. De acuerdo con datos de Conafab, a través de su sección Amascota, existen alrededor de 60 millones de perros y gatos en el país, presentes en cinco millones de hogares.
Este cambio también se refleja en la manera en que se alimenta y cuida a los animales. En los últimos años, ha disminuido el uso de sobras como fuente principal de alimento: actualmente, el 41% de los dueños recurre a esta práctica, frente al 49% registrado en 2020. En contraste, ha aumentado la compra de alimentos especializados, tanto secos como húmedos, lo que responde a una mayor conciencia sobre la nutrición animal.
Sin embargo, este fenómeno va más allá de la alimentación. La llamada “humanización” de las mascotas ha impulsado un crecimiento notable en el gasto destinado a su bienestar. Hoy en día, los dueños no solo invierten en comida, sino también en ropa, juguetes, accesorios, servicios de estética, cuidadores e incluso pensiones.
En el caso de los perros, el gasto mensual promedio asciende a mil 674 pesos, considerando 462 pesos en alimento, 267 en accesorios, 358 en aseo y hasta 587 pesos adicionales en servicios como paseadores o entrenadores. Para los gatos, el gasto también es significativo, con un promedio que incluye 306 pesos en alimento, 250 en juguetes, 348 en aseo y 401 en pensión.
A pesar de este aumento en el consumo, persisten retos importantes. Especialistas del sector señalan que solo se cubre el 44% de las necesidades calóricas de las mascotas en los hogares, lo que indica que más de la mitad no recibe una alimentación balanceada. Esto puede deberse a mitos, desinformación o al uso de alimentos no adecuados para su dieta.
El crecimiento del mercado también es evidente. Durante 2025, la industria de alimentos para mascotas registró un incremento de 6.5%, por encima del 3.5% observado en 2024. Destaca especialmente el segmento de alimento húmedo, con un crecimiento de 10.5%, impulsado en gran medida por el aumento en la población de gatos, especialmente en zonas urbanas.
No obstante, el costo de tener una mascota no se limita al consumo cotidiano. La atención veterinaria representa uno de los gastos más elevados, con consultas que pueden ir de 700 a 2 mil pesos, dependiendo del tipo de clínica. En casos más complejos, como cirugías o accidentes, los costos pueden superar los 50 mil pesos, lo que ha impulsado la aparición de seguros médicos para animales de compañía.
Paradójicamente, como señalan representantes de Conafab, “lo más barato de tener un perro o un gato es el propio animal”, ya que los cuidados asociados son los que elevan el gasto total. A esto se suma un incremento en la esperanza de vida de las mascotas, derivado de mejores condiciones de alimentación y atención, lo que también implica un compromiso económico a largo plazo.
Sin embargo, este mayor cuidado no ha eliminado problemas de salud. Al contrario, se observa un aumento en enfermedades como obesidad, padecimientos renales y cardiacos, muchas veces asociados a una alimentación inadecuada o al exceso de premios.
En paralelo, los canales de venta han evolucionado. La compra de alimento y productos para mascotas ha migrado de las veterinarias a clubes de precio, tiendas especializadas y plataformas en línea, reflejando nuevas dinámicas de consumo.
En este contexto, todo apunta a que el mercado seguirá creciendo, aunque con mayor cautela en los próximos años. Especialistas coinciden en que los gatos serán protagonistas de esta tendencia, consolidándose como el segmento con mayor potencial en el futuro cercano.